En CBS Eléctrica seguimos ampliando lo que podemos hacer por tu vivienda o tu negocio. A las instalaciones eléctricas, la energía solar fotovoltaica y la domótica sumamos ahora una nueva área de trabajo: las instalaciones térmicas en edificios, con especial atención a los sistemas de suelo radiante con aerotermia.
Es una combinación que cada vez piden más propietarios, promotores y comunidades, y no es casualidad: reúne confort, eficiencia y una climatización que funciona con electricidad, lo que encaja de lleno con el autoconsumo solar. En este artículo te explicamos cómo funciona, qué ventajas tiene y qué conviene tener en cuenta antes de instalarlo.

¿Qué es la aerotermia?
La aerotermia es un sistema de climatización basado en una bomba de calor aire-agua. Su unidad exterior capta la energía térmica que contiene el aire, incluso en invierno, y la transfiere al agua que circula por la instalación de la vivienda. Con esa agua se puede dar calefacción, refrescar en verano y producir agua caliente sanitaria.
La clave está en que la bomba de calor no «fabrica» el calor quemando un combustible, sino que lo traslada. Por eso, por cada kilovatio hora de electricidad que consume, es capaz de aportar varios kilovatios hora de energía térmica. La normativa europea reconoce como renovable la energía que la aerotermia toma del aire, siempre que el equipo alcance un rendimiento mínimo.
¿Cómo funciona el suelo radiante?
El suelo radiante es una red de tuberías que se instala bajo el pavimento, sobre un aislamiento térmico y embebida en una capa de mortero. Por esas tuberías circula agua templada que calienta el suelo de forma uniforme, y el suelo cede ese calor a la estancia por radiación.
El resultado es una temperatura muy homogénea en toda la habitación, sin zonas frías ni corrientes de aire, y sin radiadores que ocupen paredes. El calor se reparte desde abajo, justo donde estamos, lo que permite sentirse cómodo con una temperatura de consigna algo más baja que con otros sistemas.
Por qué el suelo radiante con aerotermia es la pareja perfecta
Una bomba de calor rinde más cuanto menor es la temperatura a la que tiene que calentar el agua. Y ahí está la gran ventaja del suelo radiante: trabaja con agua a baja temperatura, habitualmente en torno a 30-40 °C, mientras que los radiadores convencionales con caldera suelen necesitar temperaturas mucho más altas.
Al pedirle a la aerotermia que trabaje a baja temperatura, el equipo funciona en su zona de máxima eficiencia. Por eso el suelo radiante con aerotermia es una de las combinaciones más eficientes que existen hoy para climatizar una vivienda o un edificio.
Ventajas del suelo radiante con aerotermia
- Eficiencia energética: la baja temperatura de trabajo permite a la bomba de calor rendir al máximo y reducir el consumo.
- Confort térmico: calor uniforme de suelo a techo, sin corrientes de aire ni ruido en las estancias.
- Un único sistema: calefacción, refrescamiento y agua caliente sanitaria con el mismo equipo.
- Sin combustión: no hay gas, gasóleo ni humos en la vivienda, ni necesidad de chimenea.
- Más espacio libre: sin radiadores en las paredes, con total libertad para distribuir el mobiliario.
- Compatible con el autoconsumo: al funcionar con electricidad, puede alimentarse en buena parte con placas solares.
- Mejor calificación energética: contribuye a mejorar el certificado energético del inmueble y, con ello, su valor.
Calefacción en invierno y frescor en verano
Si la bomba de calor es reversible, la misma red de tuberías puede trabajar como suelo refrescante en verano, haciendo circular agua más fresca para bajar la temperatura de las estancias de forma suave y silenciosa.
Hay que tenerlo bien controlado: el agua no puede enfriarse por debajo del punto de rocío, porque aparecerían condensaciones en el suelo. Por eso la instalación debe incluir sondas de temperatura y humedad y una regulación adecuada. Además, el suelo refrescante no deshumidifica, así que en zonas o estancias con mucha carga de calor puede complementarse con fancoils o con un sistema de deshumidificación.
¿En qué viviendas y edificios se puede instalar?
- Obra nueva: es el escenario ideal, ya que el suelo radiante se planifica desde el proyecto junto con el aislamiento del edificio.
- Reformas integrales: cuando se levanta el pavimento, es el momento perfecto para incorporarlo. Existen sistemas de bajo espesor pensados para reformas donde la altura disponible es limitada.
- Viviendas unifamiliares y pisos: la unidad exterior necesita una ubicación adecuada (terraza, cubierta, patio o fachada) que hay que estudiar en cada caso, y en comunidades de propietarios conviene revisar los permisos necesarios.
- Locales y edificios terciarios: oficinas, comercios o clínicas también se benefician de una climatización uniforme y eficiente.
En cualquier caso, cuanto mejor aislado esté el edificio, menor será la potencia necesaria y mayor el ahorro.
Aerotermia y placas solares: el complemento ideal
Como la aerotermia funciona con electricidad, combinarla con una instalación de energía solar fotovoltaica permite cubrir parte de su consumo con energía producida en tu propio tejado. Con una buena gestión, la bomba de calor puede aprovechar las horas de producción solar para calentar el agua o acumular calor en el propio suelo, que gracias a su inercia lo va cediendo poco a poco.
Es precisamente el tipo de vivienda conectada y eficiente del que hablamos en nuestro artículo sobre soluciones energéticas para viviendas sostenibles en España. Al reunir electricidad, fotovoltaica, domótica e instalaciones térmicas en el mismo equipo, podemos diseñar el conjunto para que todo trabaje coordinado.
Qué hay que tener en cuenta antes de instalarlo
- Estudio de cargas térmicas: para dimensionar correctamente la bomba de calor y los circuitos de suelo radiante según las necesidades reales de cada estancia.
- Aislamiento y altura disponible: condicionan el tipo de sistema de suelo radiante que se puede instalar.
- Instalación eléctrica y potencia contratada: hay que comprobar que la instalación y la potencia admiten el nuevo consumo, y adaptarlas si es necesario.
- Ubicación de la unidad exterior: con buena ventilación, accesible para el mantenimiento y respetando las limitaciones de ruido.
- Revestimiento del suelo: cerámica y piedra transmiten muy bien el calor; si se elige madera o vinílico, debe ser apto para suelo radiante.
- Regulación: termostatos por zonas y control de humedad para sacar el máximo partido al sistema en invierno y en verano.
Conviene saber también que el suelo radiante tiene mucha inercia: tarda más en calentar que un radiador, pero mantiene la temperatura de forma muy estable. Funciona mejor con un uso continuo y bien programado que encendiéndolo y apagándolo a menudo.
Normativa y mantenimiento
Las instalaciones de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria en edificios están reguladas por el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), que fija los requisitos de diseño, ejecución, puesta en marcha y mantenimiento. Una instalación bien proyectada y ejecutada conforme al RITE es la garantía de que el sistema será seguro, eficiente y duradero.
Una vez en marcha, el mantenimiento es sencillo: revisión periódica de la bomba de calor, comprobación de presiones y del estado del circuito hidráulico y limpieza de filtros, según indique el fabricante y la normativa.
Instalaciones térmicas con CBS Eléctrica
En CBS Eléctrica abordamos cada proyecto de suelo radiante con aerotermia de principio a fin, con el mismo método de trabajo que aplicamos en nuestras instalaciones eléctricas y solares:
- Visita técnica y presupuesto: analizamos la vivienda o el edificio y tus necesidades.
- Estudio y dimensionado: calculamos las cargas térmicas y elegimos el equipo y el sistema de suelo radiante más adecuados.
- Ejecución: instalamos la bomba de calor, los circuitos de suelo radiante, la regulación y la parte eléctrica asociada.
- Puesta en marcha y seguimiento: ajustamos el sistema, te explicamos su uso y te ofrecemos un plan de mantenimiento.
Si estás pensando en construir, reformar o cambiar tu sistema de calefacción, cuéntanos tu proyecto. Llámanos al 652 881 789, escríbenos a cbselectrica@gmail.com o visita cbselectrica.com y te asesoraremos sin compromiso.
Preguntas frecuentes sobre el suelo radiante con aerotermia
¿Se puede instalar suelo radiante en una vivienda ya construida?
Sí, normalmente aprovechando una reforma en la que se cambie el pavimento. Existen sistemas de bajo espesor pensados para reformas, aunque cada caso requiere un estudio previo de la altura disponible y del aislamiento.
¿El suelo radiante con aerotermia sirve también para refrescar?
Sí, si la bomba de calor es reversible. En verano funciona como suelo refrescante, siempre con control de temperatura y humedad para evitar condensaciones.
¿La aerotermia también produce agua caliente sanitaria?
Sí. Con un depósito de acumulación, el mismo equipo puede encargarse de la calefacción, el refrescamiento y el agua caliente de la vivienda.
¿Puedo combinarlo con placas solares?
Sí, y es muy recomendable. La aerotermia consume electricidad, así que una instalación fotovoltaica de autoconsumo permite cubrir parte de ese consumo con energía propia.